Ifni/Sahara - ASOCIACIÓN DE VETERANOS PARACAIDISTAS DEL EJÉRCITO DEL AIRE

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Ifni/Sahara

Nuestra Historia


ACTUACIÓN DEL PRIMER ESCUADRÓN DE PARACAIDISTAS EN IFNI-SAHARA


De madrugada se recibe en la Escuela una grata noticia, los alumnos del 39º curso de paracaidistas, con sólo cuatro lanzamientos desde avión, y sin terminar el curso deberían de incorporarse al Escuadrón, pues éste había sido movilizado. Como caso único en la historia de la Escuela, uno de sus alumnos, Pedro Pons, efectuó los seis lanzamientos obligatorios para lo obtención del título de paracaidista en un solo día con tal de estar entre sus compañeros. Éste era el espíritu de la camarería y del sacrificio que vivían los paracaidistas del Aire.

A las 11:00 h. de la mañana del día 6 de diciembre de 1.957, se recibe en la Plana Mayor del Mando del  1er Escuadrón en Alcalá de Henares, la orden de disponer a la unidad para su incorporación a Sidi-Ifni. A las 5 h. de la madrugada del día 7, se sale desde el cuartel de Alcalá en camiones con destino a la Base Aérea  de Getafe, donde los aviones del transporte del Ala 35, junto a varios aviones Aviaco e Iberia esperan para embarcar a los paracaidistas, llegando a Sidi-Ifni, esa misma tarde. El Escuadrón queda a las órdenes de Excmo. Sr. General Gobernador del África Occidental Española, General D. Marianos Gómez Zamalloa, recibiéndose esa misma noche las ordenes de operaciones que han de desarrollar. Una escuadrilla del Escuadrón tendría que relevar a otras compañías de Paracaidistas del Ejército de Tierra, que se encuentran establecidas en Busgadir.

Para esta operación fue designada a la 1ª Escuadrilla del capitán Pérez Ramos. A la 2ª Escuadrilla mandada por el capitán Celso Díaz Pérez le correspondió la seguridad y defensa de los pintos vitales  de la plaza y campo de Aviación, relevando  al grupo de tiradores de Ifni nº1. Para la 3ª Escuadrilla, al mando del capitán Francisco Gefal, se le encomendó la misión de escoltar a un convoy hasta Ait-Buhus, con el objeto de incorporal un pelotón de legionarios de IV Tercio a su unidad establecida en la cota 646, dicho pelotón no había podido llegar la pasada noche; llevar también una radio de campaña, medicinas, y camillas para recoger heridos y trasladarlos a Sidi-Ifni, y como misión secundaria la de localizar el paradero de la sección de zapadores que debía limpiar de obstáculos una carretera, y que no daba señales de vida. Para esta operación fue separada de la Escuadrilla una sección, la 3ª, que al mando de teniente Manuel Cabeza Martínez, para proteger el Puesto de Mando. Las operaciones que realizaron la 1ª y 3ª Escuadrillas se saldó con resultado positivo, se entregaron en Ifni los heridos rescatados y los cuerpos de los legionarios caídos en combate, junto a dos prisioneros que fueron capturados en Ait-Buhus. Una vez concluida la operación a la 3ª Escuadrilla, esta vez con su 3ª Sección, se la encomienda la misión de proteger a la columna del teniente coronel Crespo, Jefe de la unidad de paracaidistas del Ejército de Tierra que, procedente de Tagraga, en su repliegue a Sidi-Ifni, encuentra dificultades en el camino. La Escuadrilla partía a su misión regresando horas más tarde con la columna a la capital. El Puesto de Mando del Escuadrón fue establecido en la factoría “Sahara”, que estaba guarnecido por la Sección de la Plana Mayor.

El día 18 de diciembre, se ordenó el relevo de la 1ª Escuadrilla que seguía en Busgadir, por la 2ª Escuadrilla, posteriormente sería la 3ª Compañía quien relevara a la 2ª en Busgadir.

El día 4 de diciembre el Mando da una orden para que el día 5, a la hora establecida, una escuadrilla reforzada, más la Sección de Plana Mayor salten desde aviones con el objetivo de ocupar, organizar y defender hasta su relevo por otra Cía. La cota 348 en Alar Ida Usugun, y zonas del norte, apoyando como base de partida a la VI Bandera de la Legión, protegiendo la acción de dicha Bandera neutralizando y rechazando al enemigo procedente del este, protegiendo además a un convoy de vehículos que debía de llegar de Sidi-ifni, antes del anochecer de ese día, la operación se denominó  “Banderas”, pero debido a las malas condiciones meteorológicas  no se llevó a cabo. El día 22 de diciembre se ordena, que una Escuadrilla del Escuadrón de protección a un convoy de víveres y municiones en Buyarife.

El día 27 se ordena que la 1ª Escuadrilla sea relevada del centro de resistencia que ocupaba, y junto a la 2ª y 3ª Escuadrillas quedan acuarteladas en la capital a la espera de nuevas órdenes. El escuadrón es colocado como reserva a las órdenes de Excmo.  Sr. Capitán General de Canarias y del A.O.E.  

El día 30, el Jefe del Estado mayor comunica que el Escuadrón queda a disposición del General Gobernador de la Provincia del Sahara, el general  D. José Héctor Vázquez, y que será empleado como reserva.

El día 1 de febrero de 1.958 salen para el Aaiún por vía aérea desde Sidi-Ifni, la 2ª Escuadrilla con parte de la Cía. de Plana Mayor, poniéndose a las órdenes  del General en Jefe que manda la defensa del Sahara, para preparar la operación “ Ecouvillón”, que consistía en la limpieza de las bandas armadas en la región de Smara, mientras el teniente coronel jefe del escuadrón D. Mariano Gómez, mantiene entrevista en Fort-Trinquet con el general Bourgond, jefe de las fuerzas de África Occidental Francesa, y con  el coronel Grall, jefe de la columna con las que han de operar, para llevar a cabo una operación combinada hispano-francesa.

El día 8 de febrero salen en aviones DC-3 la 2º Escuadrilla con destino al puesto francés de Fort-Trinquet, allí, nuestros paracaidistas reciben instrucciones sobre el lanzamientos de aviones” Nord-Atlas” y del uso del paracaídas francés, preparándose un salto sobre Smara. El 10 de febrero de 1.958, la 2ª Escuadrilla recibe la orden  de realizar un lanzamiento de combate desde 200 metros de altura sobre la zona enemiga de Smara, ocupada por las bandas armadas, en combinación con las fuerzas francesas que operan en tierra. La lesión sufrida por el capitán Celso Díaz Pérez al saltar desde avión, hace que el mando de la escuadrilla recaiga sobre el teniente Elido Muñoz Martín, ocupándose el fuerte Smara, donde  es izada la bandera de España.

El jefe de las fuerzas francesas que operan en tierra, avisa a sus compañeros de armas español que se espera un ataque de las fuerzas enemigas, y con la ayuda de los soldados senegaleses encuadrados en las filas francesas, sostiene un ataque de más de trescientos rebeldes, correspondiéndole al teniente Antonio de la Lastra la defensa del fuerte Smara,  y al teniente Ángel Peinado Martínez, la defensa  del faro y del equipo de radio, quedando  la 1ª Sección como reserva móvil. El día 16 llega a Smara una columna de refuerzo con hombres de la XIII Bandera de la Legión.  

El día 18 la Escuadrilla la orden de incorporarse a la Agrupación “A” mandada por el coronel Mulero, en Luch-El-Mechlia, formando la retaguardia del convoy de dirección a El Aaiún. El día 18 de febrero recibe la orden dada por el General Gobernador del A.O.E.  José Héctor Vázquez de efectuar un lanzamiento sobre Hagunia para cortar la retirada a las bandas enemigas de la zona, acosadas por las columnas de tierra, el mando de las tres fuerzas paracaidistas lo ostentaba el teniente coronel jefe del Escuadrón Gómez Muñoz, y saltó a 133 de sus hombres.

El día 23 la 3ª Escuadrilla recibió la orden del Jefe del estado Mayor para que se trasladara en vehículo a las zona de  Rayen Mansur, con el objetivo de reconocer dicho lugar, limpiar los pozos de agua potable, y tomar contacto al oeste de las dunas de Rayen con una compañía de Infantería de Marina que había salido de las playas con misión análoga.

El día 28 de febrero es Escuadrón fue revisado por el General  Subsecretario del Ejército del Aire  haciendo pública la orden del Día del Escuadrón, las felicitaciones de dicha autoridad por la prestación de la revista, y por las actuaciones en las que había intervenido el Escuadrón de Paracaidistas del Aire en los territorios de Ifni y Sahara Español. Con motivo de la visita que realizó a los territorios de África el Excmo. Sr. Ministro del Ejército D. Agustín Muñoz Grandes,  rindió los honores la 1ª Escuadrilla del Escuadrón al completo, el Sr. Ministro tuvo palabras de agradecimiento por la brillante actuación que llevó a cabo en los territorios de África Occidental Española, anunciando al mismo tiempo la repatriación de los paracaidistas hacía la Península. Habían sido felicitados, se había reconocido que los paracaidistas del Aviación habían llevado a cabo las misiones que les fueron encomendadas con gran efectividad u disciplina, en un ambiente desconocido y tremendamente hostil, sufriendo afortunadamente pocas bajas.

Al día siguiente se parte en avión desde Ifni hacia Las Palmas, y en distintos vuelos a bordo de los aviones del Ala 35 se completa la salida Escuadrón. El viaje desde Las Palmas hasta Cádiz, se realiza en lanchas LST de la Armada, durando las travesía tres días, llegando a primeros de abril al Arsenal de la Carraca. En San Fernando embarcan en tren los paracaidistas para llegar al cuartel del Alcalá de Henares al día siguiente, siendo recibidos por el 2º Jefe de la Región Aérea Central, el Coronel Jefe de la Base, autoridades civiles y público en general, que de esta forma agradecían a los paracaidistas de Aviación, el esfuerzo realizado en África. A su llegada al cuartel de Alcalá, se entrega al teniente coronel jefe del Escuadrón dos telegramas recibidos y que copiamos textualmente:

Excmo. Sr. General Gobernador de la Provincia del Sáhara: “ Tele-grama postal nº2/225 de fecha 26 de marzo de 1.958. El Gobernador General de la Provincia del Sáhara, al Teniente Coronel Jefe del Escuadrón de Paracaidistas del Aire. Felicito a Ud. Y componentes de esa unidad de su mando, por el valor, entusiasmo y disciplina y alto grado de instrucción observado, durante las últimas operaciones llevadas a cabo contra las bandas rebeldes demostrando, que son dignos soldados del Ejército Español. Firmado: José Héctor Vázquez.

“Telegrama postal nº2/258 del 1 de abril de 1.958. El Gobernador General de la Provincia del Sáhara, al Teniente Coronel Jefe del Primer Escuadrón del Ejército del Aire. Al regreso  de esa unidad a su punto de destino, una vez finalizadas las operaciones, quiero resaltar de modo palpable, el magnífico comportamiento de todos los componentes  de la misma, durante su estancia en esta Provincia. Felicito en consecuencias por ellos, así como por el grado de instrucción u disciplina alcanzado por dicha unidad. Firmado: José Héctor Vázquez.

El día 7 de abril, el Primer escuadrón hace su presentación ante los Excmos. Sres. Teniente General Jefe de la Región Aérea Central, y Teniente General Jefe de Estado Mayor del Aire, y Excmo. Sr. Ministro del Aire, siendo felicitados por todos ellos por la brillante actuación del Escuadrón en la Campaña de África.

Habían pasado cuatro meses desde que salieron el día 6 de diciembre hasta que volvieron a su acuartelamiento el 5 de abril, habían sido cerca de 120 días en los cuales los componentes de 1er Escuadrón vivieron los máximos riesgos, pero lo vivieron todos juntos, como una gran hermandad, habían sufrido como el resto de sus camaradas de armas, habían visto caer a sus compañeros, pero  trabajaron duro, tragándose el dolor que sentían al ver caer bajo fuego enemigo a sus compañeros: ganaron el respeto de todo el mundo, habían cumplido con su deber, pues la sangre de sus caídos en defensa de la Patria así los testimoniaba. Tal vez quienes lo mejor recuerden fueran los hombres del 39º curso, esos que sólo habían hecho cuatro saltos, pero que no dudaron en dar un paso al frente y unirse a filas junto a sus compañeros, y vivir con ellos los riesgos del soldado.

Allí tuvieron su bautismo de fuego, lo compartieron todo. Dieron gracias al Señor y le pidieron por sus caídos, quedaban en tierras africanas en el recuerdo de unos hombres que vestían el uniforme azul y lo dieron todo por España. Quedaría los heridos, los lesionados de por vidas, el recuerdo de los caídos; algunos volverían a su vida civil, pero en cada pecho vivirían la llama de la camaradería. Esto había convertido a cada miembro del 1er Escuadrón en un hombre más responsable y maduro.

Pero la vida seguía, y la historia de la unidad había que seguir escribiéndola, seguir con la rutina diaria del acuartelamiento, el plan de instrucción, los saltos, la competición, la vida paracaidista en sí.


Información: Libro " Paracaidistas de Aviación" del escritor D. Carlos Bourdón García.

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